Cadena Perpetua a los Violadores

Es tan grave la magnitud del abuso sexual a menores de edad, que cada hora dos niños son víctimas de este terrible atentado en el país, resultando al mes más de diez mil, sin contabilizar los casos de los menores que callan los ataques a los que son sometidos, aterrorizados por el miedo a las amenazas de esos degenerados.
Si bien debemos exigirle al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar positivos resultados frente al abuso sexual a menores de edad, al Estado le corresponde la obligación de actuar coordinadamente, debiendo la ciudadanía, a su vez, dar la batalla en titánica lucha por la protección de los niños.
Se tiene que estimular la denuncia, siendo primordial hablar escuetamente del tema, para que padres, hermanos, vecinos y profesores aprendan claves para identificar cuándo un menor de edad está siendo sometido a cualquier tipo de abuso.
En consecuencia toda persona que tenga una sospecha, por mínima que parezca, debe ponerla en conocimiento de las autoridades, para que estas actúen de inmediato, protegiendo eso sí, la confidencialidad del que haya tenido el valor de denunciarlo.
No olvidemos que en el mayor número de los casos, el victimario es una persona cercana al niño; casi siempre de su familia.
Si nosotros como sociedad no hacemos el máximo esfuerzo por proteger a los menores, esos niños padecerán traumas que terminarán por convertirlos en verdugos de quienes no les han brindado protección.

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *