S.O.S, POR INFLUENCIA DE OSCUROS PODERES.

Toda la tirantez, tensión, suspenso y estado de zozobra que se está viviendo durante estos días de campaña política que anteceden a las elecciones de octubre, no son hechos exclusivamente de ahora. Hacen parte de un proceso que cada cuatro años se reedita, pero que en esta oportunidad exigen drásticas medidas.
Protagonizan los Partidos, sus Candidatos, la Dirigencia, los líderes y las Campañas estableciendo las estrategias de manejo de imagen y persuasión de los electores.
Óigase bien; todos debemos participar, porque es nuestro deber ciudadano, pero sin odios, ya que lo de octubre será un “debate político” en el que no deben existir “enemigos” sino adversarios transitorios donde unos ganan y otros pierden. Recordemos que todos seguimos haciendo parte del mismo episodio y afrontamos iguales problemas.
Sin embargo la escogencia ciudadana de por quién votar deberá hacerse de acuerdo a criterios precisos, para los casos de gobernador y alcaldes, como análisis pormenorizado de sus hojas de vida, declaraciones de renta, honorabilidad, compromiso, transparencia, honradez, coherencia y seriedad.
Si se trata de concejales y diputados buscando la reelección, hay que analizar muy bien cuál fue el desempeño anterior de estos; si actuaron con transparencia y honestidad para volver a votar por ellos, pero no sin antes conocer a qué se comprometerán.
Si el caso es de nuevos aspirantes, muy importante conocerles la trayectoria anterior, qué importancia le dan a lo público, quiénes los acompañan, a qué partido político representan y que demuestren cómo es que en sus anteriores cargos o actividades se han destacado trabajando por la comunidad.
Estos muy sencillos criterios, acompañados de un margen razonable de confianza, nos permitirán votar por buenos candidatos y hacer que la “conciencia democrática” se afiance.
De ninguna manera se puede considerar que es necesario votar por un diputado, concejal o una lista, simplemente porque son apoyos incondicionales de un futuro alcalde o gobernador. Hay que tener en cuenta que las asambleas y concejos son organismos de representación política plural, constitucionalmente hablando.
La tarea de todos, con los vecinos, los amigos, los relacionados es estimularlos a que participen electoralmente, votando por quienes quieran, pero haciéndolo a conciencia y con argumentos, ya que se presentan casos de personas dispuestas a endosar su voto a cambio de promesas, favores, o contraprestaciones económicas.
Nuestro desafío es lograr el mayor nivel de participación, transparencia, equidad y seriedad en el proceso eleccionario, de tal manera que la sana política termine predominando sobre todos esos oscuros capítulos en los que las diatribas, los insultos, injurias, amenazas y rastreros ataques perpetrados por los agazapados promotores del odio y la guerra fratricida, “camuflados” como “mansas palomitas de Fátima”, continúen atentando contra la paz.

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