AL QUE ESCUPE AL CIELO, EN LA CARA LE CAE

Tan solo bastó el pronunciamiento de las Farc atribuyéndose la autoría del magnicidio del excandidato presidencial Álvaro Gómez Hurtado, que de inmediato también surgió la obligada controversia y el inevitable cuestionario sobre el por qué ahora.

De todas maneras, lo importante es que la verdad florezca y acabando con las dudas se publique la rigurosidad de lo sucedido con las demás víctimas, cuyas familias para amortiguar en algo la violenta tragedia, lo único que piden es que les digan la verdad.

Siendo que las FARC secuestraron, asesinaron y desaparecieron los cadáveres de centenares de personas, ahora sí contarán la verdad sobre la ubicación de aquellos que contra su voluntad raptaron y jamás regresaron, pregunto.

Después de la interminable ola de violencia y terror, esa es la verdad que dé esos “barbaros” el país espera sin más demoras para sanar sus heridas.

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