NO, A LOS CANDIDATOS CORRUPTOS.

Cuando nos toque votar entendamos que en ese papel que marcamos está algo tan sagrado y sublime como nuestro honor, libertad y dignidad, eligiendo a conciencia.
Al votar hagámoslo por candidatos libres de culpas, denuncias, procesos, sindicaciones y casos de corrupción, porque lo que estamos decidiendo es el futuro personal y el de nuestros hijos.
Acabemos con los espejismos de candidatos, mentirosos, traicioneros, que desprecian y maltratan.
Para salvarnos de pestes como estas, es hora de la campaña EMPEZAR y a los electores de semejantes gusanos y alimañas LIBRAR.

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